{"id":141,"date":"2016-02-07T11:05:36","date_gmt":"2016-02-07T11:05:36","guid":{"rendered":"http:\/\/caxigueiro.luagris.net\/?page_id=141"},"modified":"2016-02-07T11:05:36","modified_gmt":"2016-02-07T11:05:36","slug":"141-2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/caxigueiro.com\/?page_id=141","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"<p><strong>CAXIGUEIRO. Mercedes Rozas<\/strong><\/p>\n<p>\u201cTemo a un mundo sin valores, sin sensibilidad, sin reflexi\u00f3n. Un mundo en que todo es posible. Porque entonces lo que se convierte en lo m\u00e1s posible es el mal.\u201d<br \/>\nRyszard Kapuscinski <\/p>\n<p>Una parte importante de la existencia del XX se ha descifrado a trav\u00e9s del arte. Conciliar \u00e9ste con la vida ha sido un recurso vehicular que se ha ido ajustando a contextos hist\u00f3ricos, mientras se aproximaba a realidades concretas. La creaci\u00f3n pl\u00e1stica ha actuado de confidente tanto de lo cercano como de lo distante, ha sido la voz en off de causas imposibles y tambi\u00e9n la alteridad de una sociedad que en determinadas \u00e9pocas -adulterando una reflexi\u00f3n de Jean Clair- se podr\u00eda decir que \u201cya estaba muerta antes de estar muerta\u201d. La historia del siglo pasado ha ofrecido a los creadores duros argumentos para involucrarse y lo han hecho dibujando los horrores de un campo de concentraci\u00f3n, construyendo ensamblajes en particulares Merzbau o pintando en grises el drama de una guerra. Son muchas las obras de arte que cincelan las p\u00e1ginas de nuestra memoria. <\/p>\n<p>Pero la trama de la violencia y la sin raz\u00f3n no se detiene, contin\u00faa activa y beligerante, rediviva en Bagdad, Kabul, Lhasa\u2026 no hace mucho en Sarajevo, Kosovo, Nueva York. Recelando del mismo mundo que tem\u00eda Kapuscinski, Caxigueiro ha catalizado en las propuestas de los \u00faltimos a\u00f1os la impotencia y la rabia ante la barbarie y el sinsentido, vomitando sobre el arte la responsabilidad de la denuncia. Sus piezas claman en silencio un grito contenido. S\u00f3lo la poes\u00eda es muda compa\u00f1era: <\/p>\n<p>\u201cBajo las cenizas<br \/>\na\u00fan crecen los sue\u00f1os.<br \/>\nLa sombra de la luna<br \/>\ncierra tus ojos<br \/>\ny en Sarajevo<br \/>\nla memoria escribe en los silencios\u201d <\/p>\n<p>Los versos se entienden con las construcciones pl\u00e1sticas porque el esp\u00edritu y la materia forman parte de la misma sensibilidad; unos y otras condensan el mismo trasfondo humano, las mismas inquietudes, nacen del mismo desasosiego. Aquellos Guerreiros de principios de los a\u00f1os noventa iniciaron un cap\u00edtulo implicado, el del compromiso. Despu\u00e9s vendr\u00eda la serie Europa: terapia puntual, funestos nichos que interpelan al espectador en una alegor\u00eda interpretada por iconograf\u00edas actuales; met\u00e1fora en la que se presiente la idea de la muerte; el esqueleto o la calavera protagonistas de la Danza macabra renacentista personificados ahora por la declamaci\u00f3n de lo contempor\u00e1neo. Igualmente, A linguaxe da memoria, O bosque das ausencias y Xeograf\u00edas mantienen el hilo tem\u00e1tico de lo social, suscitan reflexiones y aportan interrogantes. La vida y la muerte se entrecruzan continuamente en su obra, conviven luchando en \u201cun mundo donde todo es posible\u201d y acaban dando rostro a sus propuestas. \u00bfPervive el triunfo ef\u00edmero de la vida o quiz\u00e1 se impone el inquebrantable de la muerte? Para M\u00e9ndez Ferr\u00edn: \u201cEl artista es aquel \/ que se resiste a la muerte\u201d; Caxigueiro llama una y otra vez con la solidez de sus mensajes a la resistencia. <\/p>\n<p>Si estas propuestas entablan un di\u00e1logo con situaciones lejanas como la guerra de los Balcanes o la de Irak, el autor se apropia de igual forma de una problem\u00e1tica pr\u00f3xima y deja que sobre la arcilla asomen acontecimientos que afectan al medio ambiente como los embarrancamientos del Mar Egeo, el Cas\u00f3n, el Polycomander, el Prestige\u2026; de igual manera se compromete con presupuestos que denuncian abiertamente y sin tapujos los excesos de la sociedad capitalista, una sociedad que pone en su punto de mira confront\u00e1ndola con la del tercer mundo. La relaci\u00f3n entre arte y naturaleza y arte y conflictos b\u00e9licos son una realidad en el ejercicio est\u00e9tico de hoy en d\u00eda, que advierte de la necesidad de estar atentos a ese testimonio que hace visibles los desastres ocasionados por el hombre y que, en no pocas ocasiones, se minimizan en pura ret\u00f3rica en el d\u00eda a d\u00eda de los medios de comunicaci\u00f3n. <\/p>\n<p>En este \u00e1mbito la pl\u00e1stica tambi\u00e9n se detiene en el territorio vecino, en el que habitamos, el mismo en donde la especulaci\u00f3n inmobiliaria moldea nuestro paisaje con un sistema desquiciado de usurpaci\u00f3n. Es un motivo que ha sido proyectado en O rapto da paisaxe, una instalaci\u00f3n en la que se consigue dar la idea de agobio constructivo. Cada uno de los bloques, ubicados sobre un aparatoso andamio, mantiene su personalidad gracias a la arlita, material cer\u00e1mico que da rugosidad a la superficie, matizando texturas y ratificando la idea de anarqu\u00eda absoluta en el urbanismo actual. <\/p>\n<p>Los despotismos, los abusos, las injusticias, los atentados contra todo tipo de libertad del hombre son delatados sin ning\u00fan pretexto panfletario. La obra habla a trav\u00e9s de elementos visuales que sugieren pero no describen, que deslizan percepciones pero no revelan abiertamente pensamientos. Son juicios que se intuyen en la estructura de las piezas y que, en alg\u00fan caso, se ven respaldadas por el lenguaje escrito. Palabras, versos, poes\u00eda\u2026 son c\u00f3mplices de una actuaci\u00f3n que impacta por el humanismo \u2013entendido en su acepci\u00f3n filos\u00f3fica\u2013 que irradian. La verdad es \u00fanicamente insinuada, para que el espectador la complete identific\u00e1ndola a trav\u00e9s de una experiencia est\u00e9tica. Es la mirada de quien contempla la que termina por consumar la fisonom\u00eda de la realidad, un proceso de inteligencia que ante las gastadas botas de Van Gogh suscit\u00f3 en Heidegger todo un mundo de sensaciones. <\/p>\n<p>Las piezas que se exponen son fruto del trabajo de estos \u00faltimos a\u00f1os, del periodo comprendido entre 1990 y 2007, algunas ya han sido mostradas en otros espacios y, sin embargo, en el \u00e1mbito acotado en el que ahora se pueden apreciar, nacen nuevamente, reafirmando su individualidad y su posici\u00f3n contra cualquier atisbo de homogeneizaci\u00f3n. Fue en la modernidad cuando la escultura dej\u00f3 de ostentar los valores que se supon\u00edan inamovibles desde Fidias a Rodin, rompiendo as\u00ed con cimientos hist\u00f3ricos de siglos de vigencia. Desde entonces, tan importante como la producci\u00f3n del artista es el espacio que la habita y la envuelve. Ya no es suficiente ver el lugar como simple contenedor de creaciones, ahora contenedor y contenido se mimetizan en la misma acci\u00f3n, y cada nuevo espacio representa siempre un nuevo encuentro. Por otro lado, ser\u00eda dif\u00edcil circunscribir este discurso a un enunciado determinado porque la trayectoria de Caxigueiro ha marcado la personalidad de cada obra. La cer\u00e1mica, ya en los primeros pasos de los setenta, dej\u00f3 de responder a coordenadas ligadas a la artesan\u00eda; muy pronto la capacidad creativa fue desplaz\u00e1ndose hacia campos en los que conflu\u00eda la escultura, en una extensi\u00f3n axiom\u00e1ticamente contempor\u00e1nea, con la instalaci\u00f3n. Estas intervenciones tienen en la actualidad un car\u00e1cter teatral, un procedimiento que reformula, tal y como apunta Rosalind Krauss, la idea de \u201cla empresa escult\u00f3rica\u201d, ya que \u201cla escultura se nutre de la sensaci\u00f3n de que o que la escultura era, no basta, porque se funda en un mito idealista\u201d. Sin duda, los l\u00edmites se han expandido aportando un nuevo alcance interdisciplinar a esta pr\u00e1ctica art\u00edstica. <\/p>\n<p>Parece posible en este punto entrever la distancia de este creador y de algunos de sus compa\u00f1eros de generaci\u00f3n con los de Atl\u00e1ntica. Creo que es esa idea abierta a la complicidad con otras disciplinas pl\u00e1sticas y dem\u00e1s ramas culturales la que los separa del grupo de Baiona, grupo que asumi\u00f3 en los a\u00f1os ochenta la regeneraci\u00f3n del arte en Galicia desde un fundamento hist\u00f3rico, el de las llamadas vanguardias gallegas. Para aportaciones como las de Caxigueiro el origen de partida es la propia posmodernidad y su proximidad a otros registros viene dada por la relaci\u00f3n con la literatura o la m\u00fasica, llegando a implicar incluso en el debate pl\u00e1stico al contenido cr\u00edtico-social. Esa trama interdisciplinar enriquece la composici\u00f3n y genera una serie de viabilidades que poco o nada tienen que ver con graf\u00edas pasadas. <\/p>\n<p>Las instalaciones en este nuevo espacio, aisladas de cualquier contaminaci\u00f3n ajena, musicalizan el silencio que se genera a su alrededor. Ese elemento integrador impone sigilo y austeridad, mientras se infiltra como una sustancia est\u00e9tica m\u00e1s en la obra. El silencio camina impl\u00edcito en el verso, se adhiere a la piel de los materiales y encuentra la morada perfecta para sobrevivir en estas creaciones, escapando del ruido de la globalizaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Un silencio que tampoco se rompe en las fotograf\u00edas de bodegones que bajo una apariencia amable, una cuidada composici\u00f3n, una tonalidad sugestiva y la limpieza impoluta de la imagen, fustigan sin piedad, fiscalizando las injusticias de nuestra \u00e9poca. <\/p>\n<p>En esta estrategia preocupada por plantear preguntas a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n, vuelve a ser la poes\u00eda, en la voz de Caxigueiro, la que esgrima el \u00faltimo grito de queja: <\/p>\n<p>Ni el dolor del alma<br \/>\nni la indignaci\u00f3n<br \/>\nni la poes\u00eda<br \/>\nvan a impedir la locura<br \/>\nla limpieza consentida<br \/>\nni que todos seamos c\u00f3mplices<br \/>\nde la historia que se est\u00e1 escribiendo<br \/>\ncon la muerte de nuestros corazones.<\/p>\n<p>Mercedes Rozas. Cat\u00e1logo &#8220;5 Visi\u00f3ns desde os &#8217;90&#8221;. Ed. Concello de Ferrol. 2008<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAXIGUEIRO. Mercedes Rozas \u201cTemo a un mundo sin valores, sin sensibilidad, sin reflexi\u00f3n. Un mundo en que todo es posible. Porque entonces lo que se convierte en lo m\u00e1s posible es el mal.\u201d Ryszard Kapuscinski Una parte importante de la existencia del XX se ha descifrado a trav\u00e9s del arte. 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